Injerto de encía en Santander

Gracias a los avances de la tecnología, contamos con numerosos procedimientos que solucionan muchos problemas bucodentales. Entre la gran diversidad de tratamientos disponibles, se encuentra el injerto de encía.

Esta intervención forma parte de los tipos de cirugía oral que puede practicarse en personas, aunque solo por dentistas en Santander debidamente capacitados, vista la sensibilidad de la zona.

Injerto de encía en Santander

¿De qué se trata el injerto de encía?

Consiste en un añadido de partes blandas, que constituye un proceso complejo de extracción de tejido para ser recolocado en la zona afectada.

Al respecto, es de recordar que la encía humana está conformada por dos partes: una encía dura y una fina. Así, es la primera de estas la que se utiliza para extraer la porción de injerto, porque es muy gruesa y de alta resistencia para proteger. 

En este sentido, los injertos siempre deben ser de la parte queratinizada, bien sea para maximizar su volumen o si se necesita reconstruir porque se ha degenerado o perdido.

Casos en los cuales se debe practicar un injerto de encías

La encía es una mucosa encargada de proteger y soportar tanto a los dientes como a los implantes, ante todas las agresiones mecánicas a las que están expuestos normalmente.

Adicional a ello, también es la parte que sirve de complemento para aquellos espacios que existen en los dientes entre sí, con lo cual se evita o disminuye en empaquetamiento de los restos alimenticios.

De allí que sea muy significativo corregir cualquier desperfecto o afectación en las encías. Entre las principales afecciones que pueden requerir este procedimiento se pueden mencionar: 

-Retracción de la mucosa.

-Pérdida de la encía por colocación de implante.

-Pérdida de la encía por ausencia de piezas dentales.

¿Qué puede ocasionar la retracción de las encías?

Las enfermedades periodontales, cepillados violentos, bruxismo, susceptibilidad, accidentes que ocasionen traumatismos severos a la zona, el tabaquismo y algunos procesos hormonales que pueden alterar la normalidad de la salud bucal, como lo son el embarazo y edades superiores a los 55 años. Todas éstas son causas que pueden generar complicaciones y afectar nuestras encías provocando que los dientes queden expuestos.

También debemos destacar que estos son casos cuya evolución es de difícil detección para el paciente, ya que ocurren de forma gradual y es casi imperceptible. 

Fases de un proceso para injerto de encía

Lo primero que se debe hacer, es atacar lo que sea que haya originado la retracción o pérdida de la mucosa gingival. Lo más común es la práctica de un curetaje, pero siempre se debe estudiar al paciente particular y accionar de acuerdo a lo que se observe.

Posteriormente, se evaluará la zona de la cual se requiere el injerto; es decir, del paladar duro o de la zona de tuberosidad si es que se necesita una porción gruesa para añadir.

Entonces, las decisiones posibles pueden ser:

Injerto gingival

Se puede optar por proceder con el injerto de tipo gingival pediculado, lo cual no implica la donación de mucosa, sino que se estira la encía que se encuentra en el lugar afectado para cubrir el espacio carente de tejido o,

Tejido palatino

También se puede tomar tejido palatino, que se denomina así porque se toma del paladar, es decir, de la zona donante, para luego implantarlo en el espacio que se está reparando.

La parte que se extrae de la zona donante, se puede utilizar de forma íntegra, o bien, una parte que seleccionará el médico porque es la indicada para obtener los resultados buscados.

¿El injerto de encía es doloroso?

Toda cirugía implica el uso de anestesia y este tipo de intervención no es la excepción. Ahora bien, este procedimiento se realiza con anestesia local, para que el paciente no sufra ningún tipo de molestia; por ello, le aseguramos que no sentirá dolor de ningún tipo durante la operación.

Ahora bien, aunque este no es un procedimiento doloroso, tiene su post operatorio que puede ser molesto en algún momento. En todo caso, tomar los analgésicos indicados, será de gran ayuda para mitigar algún dolor o molestia producto de la operación.

Recomendaciones Postoperatorias

Normalmente, dentro de los primeros días posteriores a la cirugía, se debe utilizar algún gel para la limpieza dental porque no es aconsejable cepillarse.

Además, se debe eliminar, o al menos reducir, el tabaquismo. También, en la medida que sea posible, evitar la ingesta de alimentos muy calientes o duros. Tampoco puedes tocar instrumentos o realizar actividades que impliquen mover el labio de la arcada en la que se realizó el proceso.

¡No olvides!, un correcto cepillado siempre te evitará molestias, así como el deterioro de la cavidad bucal. De igual manera, es de recordar que, las molestias que podrían causarte esta cirugía, no se comparan con las que surgirán si la necesitas y no te la practicas.

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