Extracción de las Muelas del Juicio

Es posible que hayas escuchado hablar de las muelas de juicio, a las que muchos le temen porque tienden a ser piezas dentales que generan dolor y molestias antes, durante y después de su aparición.

Su nombre proviene del hecho de que suelen aparecer a la edad de los dieciocho años, que es cuando se considera en la mayoría que el joven pasa a ser un adulto y por lo tanto, tiene mejor “juicio”.

¿Cuáles son las muelas del juicio?

Su nombre real es “cordales” o “terceros molares” y normalmente son las últimas piezas dentales en aparecer. En la mayoría de las personas, surgen entre los 18 y los 25 años, pero existen casos donde no aparecen y muchos otros en los cuales se ven antes de la edad adulta.

Son 4 terceros molares los que posee todo ser humano. a su vez, tanto la cantidad como la apariencia de las raíces pueden ser variadas, ya que, se han observado muelas del juicio con una y hasta cuatro raíces, así como con un máximo de seis conductos. 

Del mismo modo, la forma de las raíces puede variar y, en casos complejos, estas suelen tener forma de “C”.

Este, es uno de los motivos por los cuales se suelen extraer las cordales, puesto que, puede dar lugar a un nacimiento inclinado, afectando y generando el movimiento de los demás dientes, lo cual puede dañar la apariencia de la dentadura.

Extracción de los Terceros Molares

La extracción de las muelas del juicio o terceros molares, constituye una consiste en una intervención frecuente, donde se utilizan equipos especialmente diseñados para disminuir las molestias durante y después de la cirugía, ejecutada por especialistas que además se preocupan por el bienestar del paciente, a quien se le aplica una anestesia muy efectiva que evitará que sienta dolor durante el procedimiento.

¿Cuándo es posible desarrollar este tipo de cirugía?

Existen múltiples casos donde resulta procedente y conveniente para la salud bucal, la realización de este tipo de intervención. Entre los supuestos más comunes, encontramos aquellos donde el tercer molar surge impactando al segundo molar o contra la zona posterior de la cavidad bucal.

También existen casos donde la muela del juicio sale en un ángulo recto, hacia arriba, pero queda apoyada sobre otro diente, o creciendo en ese sentido o hacia abajo (dependiendo de si se trata de la encía superior o inferior). Así, queda atrapada una parte de ella en la encía y se forma una especie de saco que la recubre, donde se acumulan restos de comida y es difícil el cepillado.

En todos estos supuestos, existe el riesgo de padecer dolor e infecciones como consecuencia del mal crecimiento de la cordal o de la falta de espacio para su acomodo. 

Por ello, con la finalidad de solucionar los inconvenientes inherentes a esta afectación en la dentadura, es que se procede con la extracción de los terceros molares, devolviendo la tranquilidad al paciente.

Complicaciones en la cirugía oral de extracción de las muelas del juicio

Algo que probablemente referirá un buen odontólogo, como los que conforman el equipo de nuestra clínica dental, es que no existen dos muelas del juicio idénticas, ya que ellas cuentan con una estructura única y esto hace que sea imperativa la obtención de imágenes tridimensionales.

Al contar con dichas imágenes, es posible anticipar complicaciones con el nervio dentario inferior. Este nervio, es el encargado de brindar sensibilidad a la mitad del labio inferior, por lo cual es muy importante tener cuidado con él en cualquier operación.

En este sentido, es necesario que el médico informe al paciente acerca de estas complicaciones cuando se va a tratar una muela de juicio inferior, que es donde existe el riesgo de cortar accidentalmente el nervio dentario.

Sin embargo, este tipo de riesgos son perfectamente evitables al realizar una planificación con radiografías tridimensionales, que favorecerán la obtención de resultados exitosos en el post operatorio.

¿Cuáles son los inconvenientes más comunes con las muelas del juicio?

Como hemos referido, es posible no padecer ningún tipo de molestias con este tipo de muelas. De hecho, hay a quienes nunca le aparecen y no hay problemas en estos supuestos.

Sin embargo, esta no es la historia de otros, siendo que es muy común el conocer pacientes que refieren sentir algunos de los siguientes problemas cuando las cordales deciden aparecer:

Intenso dolor con especial repunte en las noches, lo que impide conciliar el sueño debido a las molestias.

Caries en las muelas del juicio que no crecieron correctamente.

Aparición de quistes en los bordes inmediatos a la cordal.

Periodontitis.

Acumulación de residuos alimenticios en los sacos formados entre el maxilar y los terceros molares.

Por otro lado, en aquellas personas que desde corta o mediana edad han estado en tratamiento de ortodoncia para mejorar la estética de la dentadura, es posible que sufran complicaciones con la aparición de los terceros molares, porque estas piezas dentales tienden a mover los demás dientes.

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