Periodoncia en Santander

La periodoncia es una especialidad de la odontología que estudia las enfermedades que afectan a las encías. Las principales enfermedades periodontales son la gingivitis (inflamación con sangrado de las encías) y la periodontitis (destrucción del hueso que soporta las piezas dentales).

Es muy difícil detectarlas ya que generalmente no percibimos dolor y su diagnóstico se realiza tras un estudio periodontal, con base en un periodontograma, y a una serie de radiografías.

Prevención, diagnóstico y tratamiento

La gingivitis no tratada a tiempo suele derivar en periodontitis (piorrea) y así terminar con la pérdida de piezas dentales. Se puede revertir la gingivitis desinflamando las encías, manteniendo una buena higiene para controlar la placa bacteriana, eliminando el sarro y las bolsas periodontales. 

También ayuda tomar medidas respecto de otros factores nocivos como el tabaco, el estrés, el apiñamiento dental, el bruxismo, la diabetes ó la hipertensión.

Periodontitis ¿por qué es tan importante prevenirla?

A diferencia de la gingivitis, la periodontitis es irreversible. Esto debido a que cuando el hueso se ha perdido no se puede recuperar y lo más grave es que empieza de manera silenciosa y en muchas ocasiones el paciente acude cuando ya es tarde, es decir, cuando se le mueven los dientes.

Por este motivo, la prevención y el diagnóstico temprano, cuando todavía es controlable, resulta fundamental, ya que muchas veces hay un factor genético que es inevitable, pero hay otros que sí se pueden modificar, como los hábitos dietéticos y sociales, técnicas de higiene, corrección de prótesis, ajuste de la oclusión, entre otros.

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El estudio periodontal

Este método generalmente comienza por una visita de diagnóstico y exploración, donde se presenta un plan de tratamiento, se ponderan opciones y aclaran dudas. 

También se puede realizar un periodontograma que representa gráficamente los datos obtenidos durante la exploración inicial, cuando se evalúa el estado de las encías y piezas dentales, en factores como: movilidad o ausencia de piezas, profundidad de bolsas en las encías, recesión, supuración o sangrado de las mismas.

En casos de enfermedad periodontal avanzada, también se realiza un análisis microbiológico.

¿Cómo remediar las enfermedades periodontales?

El tratamiento de la periodontitis es muy complejo. Habitualmente, la medida más importante es la eliminación de los factores que producen proliferación de bacterias. 

En este sentido es de recordar que el principal factor que genera bacterias es el sarro. El sarro se eliminará con una limpieza si es superficial o con curetajes dentales si está por debajo de la encía. 

No obstante, se debe tener presente que, en casos más avanzados, será necesario realizar una intervención de cirugía para limpiar, corregir y mejorar las estructuras óseas y mucosas.

También hay que tratar otros factores coadyuvantes como pueden ser prótesis dentales (dentaduras) inadecuadas, oclusiones dentales patológicas, etc.

El curetaje dental

El curetaje no es una simple limpieza dental. Es un tratamiento más invasivo que debe ser realizado por un odontólogo especialista. Se trata de una limpieza dental de mayor profundidad en las encías y es un paso más avanzado en el tratamiento de la enfermedad periodontal.

El curetaje es un tratamiento correctivo, es decir, se aplica cuando ya hay un problema periodontal. El mismo se realiza mediante la raspadura del sarro acumulado bajo la encía y luego un pulido y alisado de la raíz. 

Si la infección está en un estado avanzado puede ser necesario aplicar anestesia local para poder realizar la limpieza adecuada sin que el paciente sienta molestias.

También se puede hacer inicialmente con ultrasonidos, que permite acceder cómodamente a los surcos periodontales de las encías, difíciles de alcanzar con las herramientas de mano. 

Este procedimiento elimina la placa y el sarro rápidamente y no es un tratamiento doloroso, por lo que generalmente no necesita anestesia. No obstante, está contraindicado para pacientes con marcapasos o cardiopatías, en personas con dientes hipersensibles, desmineralizados, fracturados o con restauraciones de porcelana o implantes de titanio, en diabéticos o personas con el sistema inmunitario debilitado y en personas que se estén sometiendo a radioterapias.

El injerto de encía

Hemos dicho que la periodontitis hace que se pierda el hueso que rodea a los dientes. Así, si se pierde el hueso que da soporte a la encía, la encía retrocederá, dejando expuestas las raíces de los dientes. Esto hace al diente más sensible al frío, calor, alimentos, etc, porque los nervios que están en el interior de la raíz, cuando no están protegidos por la encía, son más vulnerables a las sensaciones térmicas y a las substancias. 

Además, presenta problemas estéticos, ya que se ve el color amarillento de la raíz y el diente parece más largo. Por otro lado, la pérdida de encía adherida (que es la que rodea a la parte más superficial de la raíz) hace que la raíz sea más vulnerable y se pierda más hueso.

Para corregir esto es posible aplicar el injerto de encía (injerto de tejidos blandos), que es un tratamiento de cirugía oral que consiste en extraer una porción de tejido blando (mucosa) de una zona donante, para colocarla en la zona receptora. 

Esto permite aumentar el volumen de encía queratinizada en un sitio o restituir una encía que se ha perdido.

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