Ortodoncia Invisible

Algunas personas cuando escuchan la palabra “ortodoncia”, de inmediato se imaginan unos inmensos aparatos bucales con unos gruesos alambres plateados y accesorios que se enganchan en la cabeza. 

Aún en la actualidad, muchos creen que esa es la única forma de ortodoncia disponible, pero ¡nada más alejado de la verdad! La ortodoncia moderna, apuesta por ser discreta y en algunos casos no es fácil de notar a simple vista. 

Clínica especialista en Ortodoncia Invisible. Martin Riva Dentistas

La ortodoncia tradicional

Para conocer la evolución en esta materia, lo mejor será iniciar haciendo un breve recordatorio de lo que tradicionalmente conocemos como ortodoncia. Así tenemos que, desde un punto de vista estrictamente técnico, la ortodoncia tiene como objetivo, corregir la alineación y los problemas de mordida que puedan presentar los pacientes. 

Esta corrección, se hace posible mediante la colocación de aparatos, especialmente diseñados para lograr la movilización y reposicionamiento de los dientes, de una forma segura y gradual, siguiendo el plan de trabajo trazado por el especialista. 

Ahora bien, estos aparatos los conocemos por ser muy llamativos en los dientes. Además de ser muy incómodos al momento de ingerir ciertos alimentos, así como causantes de muchas molestias como la generación de llagas, rozaduras o enganches en la lengua, mejillas y parte interna de los labios. Asimismo, pueden llegar a comprometer la buena higiene bucal, pues ciertas partes son difíciles de cepillar al toparnos con la estructura del aparato.

Como podemos deducir de lo anterior, existen algunos inconvenientes con los brackets y alambres metálicos y las ligas de colores convencionales. De manera que, para aquellos pacientes preocupados por su imagen, y que desean mejorar el aspecto de su sonrisa de una forma mucho más estética, la ortodoncia invisible llegó como la gran solución.

¿Qué es la ortodoncia invisible?

Es la gran alternativa a los aparatos de ortodoncia convencionales. Con este tipo de ortodoncia, también se pueden corregir problemas de mordida, apiñamiento o alineación de los arcos dentales. Pero con la ventaja de ser mucho más discretos. 

Lo primero que hay que decir es que es una de las áreas de la salud que más rápido ha crecido en los últimos años. En un principio, no todos los problemas de oclusión podían ser resueltos con esta técnica, por lo que los pacientes debían terminar usando los brackets metálicos. No obstante, se han realizado muchas investigaciones y avances tecnológicos, que al día de hoy los hacen ideales tanto para pacientes con problemas leves como para casos más complejos.

Para ello, se vale de unos modernos aparatos sutiles o alineadores transparentes que, además de mejorar la posición de los dientes, son muy difíciles de ver. 

Estos dispositivos “invisibles” están fabricados en materiales transparentes o del mismo color de los dientes. 

Por ejemplo, los brackets de este tipo suelen ser traslúcidos o de cerámica y los alambres están hechos de níquel-titanio, diseñado para fundirse con el tono natural de las piezas dentales del paciente. 

Así pues, podemos afirmar que en cuanto a la funcionalidad de los aparatos tanto la ortodoncia metálica tradicional como la ortodoncia invisible, son bastante semejantes. Por tanto, la diferencia viene dada por que ésta última resulta prácticamente imperceptible a los ojos de otras personas o a la lente de una cámara.

¿Cómo funcionan?

El funcionamiento de estos aparatos ortopédicos dentales, es muy similar a los dispositivos tradicionales. Para colocarlos se utiliza el mismo procedimiento.

Para empezar el dentista toma una impresión dental de toda la boca. Posteriormente, los técnicos crean un modelo 3D y trazan un plan personalizado que detallará cómo se moverán los dientes semana tras semana hasta que se alineen a la perfección en la mandíbula.

En este punto, es importante señalar que dentro de la ortodoncia invisible existen distintos dispositivos. Dependiendo de cuál elijamos, o el que se adapte mejor al plan diseñado por el ortodoncista, el funcionamiento del mismo podría variar.

En definitiva, lo que se busca es que los dientes se muevan de forma lenta y segura hasta su posición correcta. Para lograrlo, bien podríamos optar por la colocación de unos pequeños dispositivos invisibles conocidos como alineadores. Éstos están hechos específicamente para cada paciente, partiendo del modelo 3D para que se ajusten sin inconvenientes a sus piezas dentales. 

Por otra parte, también tendremos la opción de la ortodoncia lingual y tirantes de cerámica, que ya veremos se parecen bastante a la versión tradicional pero el primero se posiciona diferente y el segundo presenta materiales “invisibles”. Sin embargo, también nos ayudarán a corregir de forma gradual cualquier problema de mordida abierta o cruzada, sobremordida, diastemas dentales, apiñamiento, entre otros.

Tipos de dispositivos invisibles

En la actualidad, existe una variedad de dispositivos especialmente diseñados para corregir diferentes problemas en las piezas dentales (que además se disimulan muy bien en la boca).

El término “frenillos invisibles” se refiere a cualquier sistema de ortodoncia que se percibe con menos facilidad que los frenillos tradicionales. Por lo general, se utilizan para corregir problemas cosméticos con los dientes frontales. 

Los inconvenientes que estos dispositivos pueden corregir incluyen dientes torcidos, espaciados, apiñados o si están fuera de su posición.

De igual manera, es de destacar que existen tres tipos de estos aparatos: tirantes cerámicos, frenillos linguales y alineadores transparentes. Los mismos utilizan diferentes métodos para corregir los problemas dentales y cada uno logra diferentes niveles de discreción.

Tirantes de cerámica

Los frenillos cerámicos, al igual que los tradicionales, utilizan brackets y alambres para enderezar las piezas dentales. La principal diferencia de ellos es que los cerámicos son transparentes y algunos sistemas vienen con alambres del color de los dientes. 

Un beneficio adicional de estos dispositivos es que normalmente molestan menos las encías y las mejillas del usuario. 

Alineadores transparentes

Los alineadores son unos pequeños dispositivos transparentes y removibles hechos de plástico o material cerámico que se coloca sobre los dientes. Es decir, su presentación es similar a la de unos retenedores o férulas

Lo que permite su funcionamiento, es que se fabrican a medida, y en el interior de ellos se colocan accesorios (igualmente imperceptibles) llamados ataches, los cuales permiten controlar el movimiento de las piezas.

Su función es ejercer una leve presión sobre las piezas dentales para moverlas poco a poco hasta el sitio donde deben estar. En este sentido, a medida que se van dando los desplazamientos deseados, la férula es reemplazada para lograr otro movimiento. Este cambio, por lo general se efectúa cada dos semanas aproximadamente. Pero, esto dependerá de cada caso en concreto.

Estos alineadores generalmente tardan un poco más en enderezar los dientes que los aparatos ortopédicos de otro tipo. Sin embargo, cada día se está innovando para que estos tiempos mejoren, aún con respecto a los aparatos tradicionales. 

Una de las ventajas de usar los alineadores transparentes es, por supuesto, que son prácticamente “invisibles”. Este sistema no tiene brackets ni alambres, por lo que son más discretos que otros sistemas. Asimismo, por ser removibles los usuarios pueden retirarlos para comer y para cepillarse. Lo importante, es seguir las indicaciones del especialista y no abusar del tiempo sin los dispositivos. Lo recomendable es que se utilicen de 20 a 22 horas diarias. Con esto nos aseguramos de que el objetivo final sea alcanzado en el tiempo inicialmente establecido.

Bracket linguales

Un bracket lingual brinda muchas de las ventajas de uno tradicional sin sus inconvenientes estéticos. 

Los mismos utilizan un sistema de soporte con alambre para corregir los inconvenientes dentales y reparar los problemas de mordida. La diferencia básica es que los linguales se colocan en la parte posterior (lingual) de los dientes en lugar de en la parte frontal, por lo que son prácticamente indetectables por otras personas. 

La principal ventaja de los frenillos linguales es que pueden tratar más problemas de alineación dental que los alineadores transparentes o los tirantes de cerámica. Estos sistemas permiten a los usuarios practicar deportes de contacto o tocar instrumentos de viento.

Aunado a lo anterior y contrario a lo que podría pensarse, estos aparatos no entorpecen el habla del paciente, ni representan mayor incomodidad al estar en contacto con la lengua. Esto es así, básicamente porque los brackets utilizados son más delgados que los convencionales y con un acabado mucho más suave.

Se podría decir que este tipo de aparatos son realmente invisibles para los terceros, pues ciertamente en apariencia sobre los dientes no habrá ningún accesorio visible. Del mismo modo, simplifican la higiene bucal y son más cómodos al momento de ingerir ciertos alimentos, a pesar de ser un método fijo. 

Ventajas de un sistema de ortodoncia invisible

Los beneficios para los usuarios que utilizan este tipo de aparatos van mucho más allá de las simples y obvias ventajas estéticas.

En la siguiente lista no serán mencionados los beneficios que también se consiguen con los aparatos tradicionales como corrección de posición o alineación de piezas dentales. Esto, porque como ya lo señaláramos, todos los métodos cumplen a la perfección su función. 

No se nota

Generalmente están elaborados en materiales plásticos transparentes, por lo que las demás personas no notarán fácilmente la presencia de la ortodoncia. En su defecto, el posicionamiento de los accesorios hace la gran diferencia, al ser colocados estratégicamente en puntos ciegos para los demás.

Comodidad

Son muy cómodas y no ocasiona roces, llagas o heridas en las encías o mejillas del usuario. Especialmente, si de alineadores se trata, pues estos aparatos calzan a la perfección con la dentadura del paciente. En el caso de la ortodoncia lingual, se ha logrado minimizar el tamaño de los brackets con total éxito en cuanto a comodidad se refiere.

Ayudan a la higiene dental

En el caso de los alineadores removibles, es fácil retirarlas para comer y no se complica el cepillado de las piezas dentales. 

Aquí es importante resaltar, que cada especialista indica la manera y los productos adecuados para la limpieza de la férula. Pero también será responsabilidad de cada paciente, retirarse el aparato antes de comer o tomar bebidas con tintura, así como su buen cepillado de dientes antes de volverlos a colocar. Con esto se evitarán daños a la férula que pudiera afectar su transparencia. 

Rápida adaptación

Por lo general, y gracias a que no se notan, los usuarios se adaptan mucho mejor y más rápido que con los sistemas tradicionales.

Mínimos efectos indeseados 

Cuando el tratamiento termina se presentan menos efectos secundarios indeseados como gingivitis, manchas en las piezas dentales, caries, etc.

Resultados más rápidos

En algunas oportunidades los inconvenientes dentales se solucionan en menos tiempo que con otros métodos. El avance tecnológico está permitiendo estas hazañas, aunque todavía pueden mejorarse.

Algunas desventajas a destacar

No son muchas las desventajas de estos sistemas, más bien va asociado, a que muchas personas tienen expectativas irreales de los mismos. Veamos las desventajas más comunes

El coste

Algunas personas quieren someterse a tratamientos de ortodoncia y gozar de los beneficios de la ortodoncia invisible. Sin embargo, no cuentan o piensan en que el precio de estos métodos suele ser un poco más elevado que el de los aparatos metálicos tradicionales.

En realidad bien vale la pena este coste extra, recordemos que se utiliza tecnología de punta para el diseño 3D y poder predecir los movimientos que deberán generarse. Asimismo, los materiales además de “invisibles” deben ser resistentes. Todos estos son elementos que van encareciendo el servicio.

El dolor

Si bien estos métodos buscan pasar desapercibidos para los demás, lo cierto es que para el paciente no es así. Es decir, la finalidad de estos aparatos es la misma que la de los convencionales, mover las piezas dentales. Por tanto, el paciente sentirá molestias y algún grado de dolor, cada vez que se ajusten los aparatos.

Tal como ocurre con los metálicos, estas molestias pasarán después de un par de días.

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