Reendodoncia como tratamiento odontológico en Santander

En palabras sencillas, la reendodoncia consiste en tratar nuevamente los conductos radiculares en los dientes y las muelas afectadas. Como lo indica su nombre, se trata de repetir una endodoncia en un paciente que así lo requiere.

Este tipo de tratamiento se practica cuando existe aún materia bacteriana, que ha quedado en la boca luego de haberse sometido a una endodoncia para procurar conservar el diente infectado.

Reendodoncia en la clinica dental martin rivas en Santander

¿En qué consiste la reendodoncia?

La Reendodoncia brinda una nueva oportunidad para la preservación del diente original, que aunque ya ha sido tratado, no ha sanado como es debido. Por ello, la zona será limpiada nuevamente, lo que implica que los conductos serán intervenidos por segunda vez.

Es importante destacar que las probabilidades de necesitar una reendodoncia son muy bajas. Debido a esto, únicamente se debe practicar cuando está indicada de acuerdo a los exámenes realizados con anterioridad. Así, para tener seguridad, se necesita la evaluación médica con radiografías tridimensionales que sean revisadas por endodoncistas experimentados en este tipo de intervenciones.

Casos en los cuales se debe practicar una Reendodoncia

Nunca es posible tener certeza acerca de si será necesario practicar una reendodoncia. Como ya se ha mencionado, la misma requiere de una evaluación previa en la que se verifique si es inevitable realizarla por la presencia de bacterias y molestias, todo con miras a preservar las piezas dentales.

En este sentido, las reendodoncias son indicadas cuando:

Quedó un conducto sin limpiar

Para este caso, se vuelve a revisar la cámara pulpar, con el propósito de verificar si quedó algún conducto sin tratar. Recordemos que las raíces de los molares pueden ser de numerosos conductos, entre cuatro y siete, por lo que eventualmente debido a la anatomía, puede quedar alguno sin revisarse.

Raíces infectadas

Existen numerosas formas de raíces dentales, por lo que solo especialistas en endodoncias pueden disminuir las probabilidades de pasar por alto una raíz enferma.

Sin embargo, es posible que, dada la curvatura o calcificación de algún conducto, no se limpie toda la raíz. En estos casos se debe retirar todo el material que se colocó durante la endodoncia para repetir el proceso, asegurando la limpieza y preservación del diente.

Infección de Conductos Laterales

Estas son zonas de complejo acceso en las muelas, pero un especialista sabrá higienizar estos conductos.

Cuando fracasa la endodoncia, por pasar por alto la infección presente en los conductos laterales, es indispensable que se cuente con un buen endodoncista que sepa llegar a estos canales que están normalmente escondidos.

Mala Condensación

Durante la endodoncia es fundamental que se limpien y se rellenen correcta y suficientemente los huecos o vacíos que se producen durante la intervención. Esto asi porque cada lugar que se deja hueco, se convierte en un saco donde se acumulará material bacteriano, lo que da lugar a la necesidad de la reendodoncia.

¿Cuándo no procede una Reendodoncia?

Aunque siempre se debe procurar salvaguardar los dientes y las muelas, para conservar al máximo posible la dentadura original de paciente, no siempre la reendodoncia es el procedimiento recomendado.

Puede que un paciente que ha sido endodonciado manifieste dolor en la muela tratada. Cuando esto ocurre, se practica la radiografía respectiva y, si se observa que las raíces y conductos están limpios, pero alguna de ellas está quebrada, no es procedente este tratamiento.

Claro está, solo un especialista en endodoncias es capaz de dilucidar lo que es conducente en este tipo de casos.

¿Cómo se practica la Reendodoncia?

Cuando ya se ha esclarecido la necesidad de realizar este tratamiento, lo primero que se debe hacer es retirar todo el relleno, para lo cual se debe abrir la pieza afectada. De igual manera, si existe algún tipo de implante, este deberá retirarse para permitir el acceso a los conductos.

Luego, se podrá revisar y limpiar nuevamente el interior del diente detallando cada canal, en busca de desinfectar cada espacio que se haya quedado sin atender. Una vez evaluada y desinfectada toda la anatomía, se sellará nuevamente con relleno.

Finalmente, se restaurará el diente para recuperar su condición sana y estética. En caso de no ser suficiente este tratamiento, entonces se deberán evaluar otras opciones como lo es la extracción del diente.

Complicaciones que pudieran surgir y que se deben tener en cuenta

Como toda intervención clínica, el practicar una endodoncia que luego falla puede representar dificultades para el paciente.

En ocasiones, las infecciones son tan severas y alcanzan zonas tan difíciles de ver, que ni la endodoncia ni los antibióticos son suficientes para matar las bacterias, con lo cual, el pus puede invadir todo el tejido. Para estos casos existe la reendodoncia, pero luego, como hemos visto, es posible que ello no sea suficiente.

Cuando la reendodoncia falla también, aunque es poco probable, solo es posible recurrir a la extracción del diente. Esto es así, porque de lo contrario la salud del paciente podría verse aún más comprometida. Sin embargo, ello no quiere decir que el espacio quedará vacío.

Afortunadamente los avances en la odontología de conservación, permite que en supuestos como el comentado, sea posible sustituir el diente perdido por implantes dentales, siendo en algunos casos la decisión más acertada.

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